El arte rescatado

El 25 de mayo de 1924, nació en Guarenas un niño que, sin que nadie lo sospechara, traería de vuelta una técnica escultórica olvidada. Luego, y con apenas veinticinco años, sus manos moldearon figuras que parecían respirar; figuras que hablaban de la vida cotidiana y de las creencias de un pueblo; fue un arte rescatado. El sur del continente, y luego el mundo entero, lo reconocieron como el Primer Tanagrista de América.

Armando Urbina, merecedor de 26 premios internacionales, rescató aquella técnica escultórica de la Grecia Occidental del siglo IV: estatuillas de terracota de la ciudad de Tanagra. ¿Y cómo lo logró? Con la fuerza de un talento irrepetible y la convicción de que el arte podía ser puente entre siglos, memoria y cultura.

Cruz Armando Urbina Ruiz, Primer Tanagrista de América. El arte rescatado. Composición IA.
Cruz Armando Urbina Ruiz, Primer Tanagrista de América. El arte rescatado. Composición IA.

Pero detrás de ese triunfo había un hombre incomprendido. Su mentalidad progresista y sus obras teatrales cargadas de crítica social, lo enfrentaron a la incomodidad de una sociedad guarenera conservadora.

Pero Armando no se detuvo: ideó ferias de arte popular, desplegó relucientes carnavales artísticos, fundó el Centro Experimental de Arte, levantó escuelas de música, danza y teatro, trayendo a Guarenas figuras como Juana Sujo, César Rengifo, Román Chalbaud, Amalia Pérez Díaz, Rafael Briceño e Isaac Chocrón. Su empeño era convertir a su pueblo en un eje cultural.

Escuela de Música Guarenas, año 1959. Fotografía coloreada digitalmente por Campanario Urbano. Estudiantes: Celsa y Nelly Cardozo, Gladys Hernández, Rosalba Morales, Carmen Alicia y Ana González, Miriam García, Neida Silva, Lida Castillo, Yolanda Mirabal, Dunia y Aquiles Toro, Iris León, Ramiro Ortega, Janeth García, Roberto Tovar, Antonio Castillo, Luis Caraballo, Humberto Robledo y Pablo Muro.
Escuela de Música Guarenas, año 1959. Fotografía coloreada digitalmente por Campanario Urbano. Estudiantes: Celsa y Nelly Cardozo, Gladys Hernández, Rosalba Morales, Carmen Alicia y Ana González, Miriam García, Neida Silva, Lida Castillo, Yolanda Mirabal, Dunia y Aquiles Toro, Iris León, Ramiro Ortega, Janeth García, Roberto Tovar, Antonio Castillo, Luis Caraballo, Humberto Robledo y Pablo Muro.
Centro Experimental de Arte Guarenas. Profesor César Grúber y sus estudiantes. Año 1960. Fotografía coloreada digitalmente por Campanario Urbano.
Centro Experimental de Arte Guarenas. Profesor César Grúber y sus estudiantes. Año 1960. Fotografía coloreada digitalmente por Campanario Urbano.

La historia lo recuerda también como el hombre que, en 1963, abrió las puertas del Teatro El Corral, y que en 1967 desafió al terremoto, porque cuando ese teatro quedó en ruinas, Armando Urbina lo mantuvo a sala llena con la obra El Diente, demostrando que el arte podía resistir incluso a la furia de la tierra.

Teatro El Corral, esquina de las calles Colón y Miranda, año 1963. Composición IA.
Teatro El Corral, esquina de las calles Colón y Miranda, año 1963. Composición IA.

Sin embargo, no fue la naturaleza la que derrumbó aquel teatro, sino la incomprensión de un pueblo que lo redujo a ruinas. Por ello, Armando Urbina llevó su visión a otros lugares. Es así como en 1975 inició talleres teatrales con jóvenes de Tapipa, debutando al año siguiente el Teatro Negro de Barlovento durante el Tercer Festival Internacional de Teatro.

Armando Urbina dictando el taller de teatro en Tapipa, Estado Miranda, origen del Teatro Negro de Barlovento, año 1975. Composición IA.
Armando Urbina dictando el taller de teatro en Tapipa, Estado Miranda, origen del Teatro Negro de Barlovento, año 1975. Composición IA.

Su vida fue un peregrinaje de sueños y sacrificios. Regaló a Guarenas la escultura Canto a la Agricultura, símbolo de unión entre el hombre y la tierra, una advertencia contra el olvido de nuestras raíces. Escribió obras como La Voz de Prometeo, El Pueblo Pone los Muertos, Changó y Malabí-Maticú-Lambí, todas atravesadas por la urgencia de hablar de lo que otros callaban.

Cruz Armando Urbina Ruiz, Primer Tanagrista de América. El arte rescatado. Escultura Canto a la Agricultura. Año 1952. Composición IA.
Cruz Armando Urbina Ruiz, Primer Tanagrista de América. El arte rescatado. Escultura Canto a la Agricultura. Año 1952. Composición IA.

Y sin embargo, el 28 de febrero de 1983, Armando Urbina murió sin ver cumplido su mayor anhelo: ver convertida a Guarenas en el pilar cultural que había imaginado desde niño.

Hoy, al recordar su natalicio, no basta con evocar sus premios ni sus obras. Lo que nos convoca es la deuda que aún tenemos con él. Porque Armando Urbina dio lo mejor de sí para que Guarenas brillara en la cultura, y este pueblo todavía le debe ese sueño.

Cruz Armando Urbina Ruiz, Primer Tanagrista de América. El arte rescatado. Escultura Canto a la Agricultura. Composición IA.
Cruz Armando Urbina Ruiz, Primer Tanagrista de América. El arte rescatado. Escultura Canto a la Agricultura. Composición IA.

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