Las Misas de Aguinaldo de Guarenas

Hay días que no comienzan con el sol, sino con un llamado en la penumbra. Es una fecha que no solo se marca en el calendario, sino en la memoria de un pueblo. Un día en que el pueblo despierta antes del alba para presenciar las Misas de Aguinaldo de Guarenas

El 16 de diciembre, cuando la noche aún guarda silencio y las calles parecen dormidas, algo comienza a latir en Guarenas. Es un llamado antiguo que atraviesa generaciones y que invita a salir de casa antes del amanecer, convocando a todos hacia un mismo lugar.

Los guareneros van con pasos apresurados y rostros iluminados por una alegría discreta, conscientes de que la fe también se celebra con música y encuentro.

Plaza Bolívar de Guarenas. Composición IA.
Plaza Bolívar de Guarenas. Composición IA.

Las puertas de la Catedral de Nuestra Señora de Copacabana se abren, y allí, entre saludos cálidos y abrazos sinceros, se revela la razón: la Misa de Aguinaldos, donde la oración y el canto se entrelazan con la certeza de que la Natividad se aproxima, y con ella, la esperanza del pesebre de Belén.

Iglesia de Nuestra Señora de Copacabana de Guarenas. Composición IA.
Iglesia de Nuestra Señora de Copacabana de Guarenas. Composición IA.

Las Misas de Aguinaldos son una joya espiritual de Venezuela, un canto que despierta la esperanza y enciende con mayor fervor el tiempo de Adviento, preparándonos para la Navidad.

En 1888, el Papa León XIII concedió a nuestro país un privilegio único: la incorporación de aguinaldos y villancicos en estas celebraciones, convirtiéndolas en una expresión única de nuestra identidad espiritual y cultural, y en un legado que une devoción, música y tradición.

Misa de Aguinaldo en la Catedral de Nuestra Señora de Copacabana de Guarenas. Composición IA.
Misa de Aguinaldo en la Catedral de Nuestra Señora de Copacabana de Guarenas. Composición IA.

En otra época, al terminar la misa, los guareneros iban a la Plaza Bolívar. Allí, entre arepitas dulces y café recién colado, las familias rompían el ayuno y prolongaban la comunión. No había prisa, porque lo vivido en esas madrugadas era más que tradición: era identidad y pertenencia, y la convicción de que Guarenas despierta cada diciembre con una misma esperanza.

Plaza Bolívar de Guarenas. Composición IA.
Plaza Bolívar de Guarenas. Composición IA.

Así transcurren estos nueve días que anteceden a la Navidad: entre oración y canto, entre el ayuno y la celebración, entre lo íntimo y lo colectivo.

La Misa de Aguinaldos no es solo un acto religioso, es un sentimiento que cada año devuelve a Guarenas su espíritu más puro, recordándonos que la verdadera celebración está en el encuentro, en la fe compartida y en la nostalgia que nos une.

Misa de Aguinaldo en la Catedral de Nuestra Señora de Copacabana de Guarenas. Composición IA.
Misa de Aguinaldo en la Catedral de Nuestra Señora de Copacabana de Guarenas. Composición IA.

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