Se roban la historia

La noria del ingenio de trapiche de la antigua Hacienda Los Anaucos era más que una simple máquina, era un testigo mudo de la historia de Guarenas, de sus luchas y sus sueños, de su trabajo y su cultura. Era un símbolo de la economía de antaño, cuando el azúcar era el oro blanco que enriquecía a estas tierras y el café el dulce aroma que se respiraba cada mañana. Pero se roban la historia.

Esta noria fue fabricada en el siglo XIX por la fundidora holandesa I. A. Ceulen & Co. con sede en Amsterdam. Fue fruto de la ingeniería holandesa, pero al ser combinada con la pericia y sabiduría artesanal guarenera, podría haberse considerado una obra de arte.

Pero la desidia se impone una vez más sobre la preservación. Hoy, esa noria prácticamente no existe, pues ha sido desmantelada por gente inescrupulosa que no logra ver en ella historia, sino chatarra vendible.

Es así como se despedaza un objeto tangible de la Guarenas de antaño. Se pierde una oportunidad de aprender y valorar el pasado, para comprender y mejorar el presente. Se desprecia y se olvida el esfuerzo de nuestros predecesores, quienes con su trabajo honesto y amoroso forjaron la vida en este valle.

Han robado la historia del pueblo, profanado su memoria, destruido su patrimonio. Han cometido un latrocinio imperdonable, una afrenta a la identidad de los habitantes de este lugar. Nuestro legado histórico se ve amenazado por la indolencia.

Toda gestión municipal, así como el estado de nuestra conciencia colectiva, debe tener como principio fundamental la protección y valoración de los bienes patrimoniales, garantizando el respeto a nuestras raíces, penalizando cualquier ofensa sobre los valores arquitectónicos, artísticos, culturales y naturales. Es nuestra responsabilidad como ciudadanos de Guarenas. El dinero no puede primar sobre la historia, pues ésta es invaluable.

Se roban la historia. Noria del ingenio de trapiche de la antigua Hacienda los Anaucos en Guarenas, donde se observa el vandalismo al que fue sometida. Fotografía del 21/10/2023 cortesía de la Fundación Guarenas Repano.
Se roban la historia. Noria del ingenio de trapiche de la antigua Hacienda los Anaucos en Guarenas, donde se observa el vandalismo al que fue sometida. Fotografía del 21/10/2023 cortesía de la Fundación Guarenas Repano.

¿Qué legado le dejaremos a las siguientes generaciones? ¿El de la preservación, del amor por lo nuestro y respeto por la historia? ¿O el de la desidia, destrucción, desinterés e indolencia? ¿Cómo podrán conocer y valorar el pasado si permitimos que nos arrebaten los testimonios palpables de nuestra memoria? ¿Cómo podrán sentir orgullo de su identidad si les robamos su patrimonio?

Todos debemos cuestionarnos cada vez que se desmantela y vende la historia del pueblo. Conciencia, determinación y acción son necesarios para exigir, defender y preservar nuestro patrimonio urbano. Es una responsabilidad moral y social, como ofrenda para las generaciones venideras. No podemos ser indiferentes cuando se roban la historia.

No podemos permitir que nuestro legado histórico se pierda por la acción de unos pocos que no valoran la historia. Condenamos a este grupo de saqueadores, expoliadores del patrimonio. Repudiamos su actitud destructiva y despreciativa, así como a quienes de forma abyecta y cómplice se convierten en enemigos de la memoria histórica al comprar y lucrarse con los objetos tangibles de nuestro hermoso pasado.

Nuestros hijos deben crecer bajo el concepto de amor y protección de los bienes patrimoniales, del aprecio por nuestra identidad, con un sentido de arraigo y pertenencia. Debemos transmitirles que la historia no es solo un conjunto de fechas y nombres, sino una fuente de aprendizaje e inspiración. Que el patrimonio urbano es parte de nuestra esencia, de nuestra memoria colectiva, de nuestra forma de ser y vivir. Debemos inculcarles que nuestro pueblo tiene una riqueza arquitectónica, artística, cultural y natural que debemos cuidar y respetar.

Fotografías cortesía de la Fundación Guarenas Repano.

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